Instrucciones humorísticas

En 2º de ESO hemos trabajado los textos prescriptivos, es decir, aquellos que pretenden guiar o regular la conducta del receptor, como por ejemplo: el reglamento de un juego, una receta de cocina, las instrucciones de un electrodoméstico... Son textos propios de la vida cotidiana, que necesitaremos leer y comprender a menudo a lo largo de nuestra vida.
Sin embargo, también hay escritores que han utilizado esta tipología textual con una finalidad artística y que han convertido las instrucciones en textos literarios.  La propuesta de redacción fue imitar las Instrucciones para subir una escalera de J. Cortázar e intentar escribir unas instrucciones "humorísticas": jugar con el lenguaje, buscar el absurdo, el efecto de sorpresa... Aquí tenéis el texto original que leímos en clase:

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Julio Cortázar, Historias de Cronopios y de Famas
 

A partir de aquí, cada uno podía elegir entre dos opciones: describir una acción cotidiana muy detalladamente, paso por paso, o bien escribir unas instrucciones "al revés", es decir, indicar los pasos para hacer algo que normalmente nadie querría o debería hacer.
Estos son algunos de los resultados:

Instrucciones para no hacerse bien el pelo cada día

Estas instrucciones para no hacerse bien el pelo cada día son un poco complicadas y muy buenas para hacer el ridículo. Yo recomiendo usarlas para eventos donde haya gente y para ir a hacer la compra.
Estas instrucciones las debemos empezar antes de acostarnos para que nos resulten más llevaderas y rápidas por la mañana.
Antes de acostarnos debemos ir al baño, coger un peine y cepillar el pelo empezando por las puntas e ir subiendo hasta llegar a la frente y dejarlo como una bola de lana. Nos acostaremos en la cama y podremos dormir como nos dé la gana, sobre todo moviendo la cabeza por el cojín de forma que se enrede aún más. Cuando suele el despertador, debemos tirarnos del pelo con suavidad e intentar no ducharse para que el esfuerzo de toda la noche no quede desperdiciado. Al desayunar debemos intentar mojarnos las puntas con cualquier líquido que estemos tomando, como leche, sumo, chocolate...
Cuando ya estemos vestidos, iremos a hacernos unos últimos retoques a nuestro gran cabello. Empezaremos con un rodillo y un secador, haciendo que el rodillo vaya en sentido contrario al de las agujas del reloj, y con el secador nos quemaremos gran parte de las puntas. Después de todo esto cogeremos la gomina y nos la esparciremos por las raíces del cabello (la parte de arriba de la cabeza donde termina la frente y sale el pelo). Podemos añadir cualquier horquilla extravagante, con flores, mariposas y cualquier fruta, siempre que sean de un color chillón y bien grandes. Por último, nos pondremos aceite y limón en las manos, llevándolas al cabello y apretando para intentar hacer rizos con este mejunje.
Ariana Roig (2º A)

CÓMO ESTAR GORDO

Las normas para estar gordo son más fáciles que las normas para estar delgado.
En primer lugar, te pesas. Si pesas menos de 60 kilos, tienes que estar más días a dieta, pero si pesas más de 100 kilos, menos días.
Después de pesarte, plantea tu objetivo, quedarte en 330 kilos sería lo suficiente. Sigue estas reglas: ve al supermercado, viendo los alimentos  escoge los que más grasa y azúcares tengan (patatas para freír, chocolate, helados…). Compra mucha cantidad.
Cuando vayas a tu casa, tira todo lo bajo en calorías (frutas, verduras…). Puedes hacer seis comidas al día, que serían las aconsejables. Recuerda que puedes comer entre horas.
A continuación, sigue esta dieta:
  • Desayuno: uno o dos bollycaos de chocolate, un pastel de nata o todo tipo de tartas.
  • Almuerzo: dos o tres bocadillos de chorizo, jamón, nocilla…
  • Comida: dos platos de pasta, un plato de patatas fritas, o fritos en general, y de postre helados de diferentes sabores (puedes tomar la cantidad que quieras).
  • Cena: tiene que ser la comida más importante del día, ya que por la noche quemamos menos grasas. Puedes tomar dos o tres platos de fritos o pastel de carne (recuerda, todos los alimentos tienen que estar fritos en una cantidad excesiva de aceite y debes comer mucha cantidad de pan). De postre puedes tomar dos flanes y dos yogures.
Después de estar así tres o cuatro meses, vuélvete a pesar. Si pesas 320 kilos ya has conseguido tu objetivo, en caso contrario tienes que volver a empezar las normas.
Nota importante: si en tu trabajo estás sentado, intenta no hacer mucho esfuerzo y si es de subir o bajar cosas, déjaselo hacer a tu compañero. Imprescindible hacer mucho reposo, nada de ejercicios ni tampoco esfuerzos.
Paula Borrás, 2º A


INSTRUCCIONES PARA NO ABURRIRSE EN CLASE

Cuando estés en clase y empieces a aburrirte, lo primero que debes hacer, tomando en cuenta que el profesor no se debe enterar es: empezar a malgastar los folios de la libreta haciendo dibujos, figuras abstractas (que solo tú entiendes), escribir mientras miras al profesor para hacerle creer que tomas apuntes. Si sigues aburriéndote empiezas a pasarte papeles con el compañero de tu lado o adoptas una postura cómoda: estiras las piernas, encorvas la espalda, pones los codos en la mesa y apoyas la cabeza en las manos y una vez que estás cómodo observas fijamente al profesor, mientras piensas en qué haré luego... etc.
Los efectos secundarios son que no te enteras, que miras al profesor como un títere moviendo la boca. No es grave ya que siempre le puedes pedir los apuntes a un amigo.
Si esto te falla puedes empezar con el boli: hacer malabares, si quieres ser un payaso malabarista; puedes morderle la tapa, si te crees un roedor; montarlo y desmontarlo, si te crees un manitas; golpearlo contra la mesa, si te crees un batería.
Si la clase es excesivamente aburrida puedes molestar a los demás: coger celo y pegárselo en el pelo al de delante (preferiblemente a una chica), puedes hacer bolitas de papel y tirárselas a cualquier compañero, o ponerles cola y hacer que se peguen al techo, siempre y cuando el profesor se haya girado.
Lesly Carrillo (2º B)

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